Tuesday, July 17, 2012

UNA VIDA EN HARVEST MOON




 (Tomada del blog Sobrevivir en el intento)


Por Carlos Alvarado
@charlieodow


La vida está tan llena de detalles curiosos que uno necesita compartir. 

Los que me conocen saben que soy lo que la gente llama ¨geek¨. Amo los videojuegos, la ciencia ficción, los juegos de mesa complicados, juego Magic y otras cosas que muchos de seguro me ven y podrían hasta reírse, lo importante acá es que soy geek cuando tengo que serlo y no lo soy cuando se amerita (normalmente me encantaría serlo todo el tiempo, pero como dice el dicho: Hay tiempo para todo)

De todos esos ratos en los que sí me comporto como el ñoño detrás de la computadora o el televisor, existen varios momentos de los que me refería al principio (detalles curiosos) en un videojuego que amo y amaré toda mi vida que se llama Harvest Moon.




Les explicaré Harvest Moon en cinco  sencillos puntos:

-Tenés una granja en la cual sembrás, cultivás y finalmente vendés productos.

-Tenés  que  ampliar tu granja, construyendo ya sea una mejor casa, gallinero, corral y demás para tener animales, los cuales más adelante te darán productos para vender.

-En el mundo de Harvest Moon (el cual es grande y varía de juego en juego) existen distintas zonas, no sólo la granja, como por ejemplo la ciudad, la montaña y la playa, te podés trasladar caminando o a caballo. En la ciudad vos comprás, vas al bar, conocés gente y demás.

-De las personas que podés conocer alguna podría ser tu futura esposa o esposo, y formarás toda una familia.

-El juego tiene un sistema de cuatro estaciones, en las cuales podés sembrar distintos productos  dependiendo de la estación y algunos que no se pueden sembrar. Por ejemplo, en primavera podés sembrar fresas y en verano naranjas. Pero en primavera no podés sembrar naranjas. Además cada estación se divide en 30 días. Los cuales no transcurren en tiempo real, digamos que cada día pude durar unos diez minutos de la vida real. Cae la noche, te vas a dormir y bienvenido el día 2.



En un resumen, Harvest Moon le patea el trasero a Farmville como doscientas quince veces, y luego se le ríe en la cara otras quinientas. Además Harvest Moon es una franquicia que existe desde 1996 y es una serie de unos 25 juegos. 

Lo que les quería contar es que la vida en Harvest Moon es tan sencilla, tan feliz, salir a caminar por las montañas para recoger hojas y prepararle un té a tu futura esposa es un sentimiento inigualable, cosechar las verduras, comprar muebles para decorar la casa, esperar  algún festival de la estación y disfrutar con la gente del pueblo una corrida de caballos o nadar en la playa es algo que me hizo crecer desde la primera vez que puse un dedo en el control conHarvest Moon  allá por el 99, yo estaba en sexto grado de la escuela.

Hoy, más de diez años después, sigo jugando Harvest Moon, claro no el mismo del 99, sino los que sacan últimamente. 

Uno casi puede respirar el aire fresco del gran mundo que se le presenta en cada entrega. Y puedo asegurar con la mano en el corazón que Harvest Moon me dio desde pequeño herramientas para ser responsable, ese es el detalle curioso del que les quería hablar. Convivir con la gente del pueblo, levantarse temprano para regar las plantas, cortejar a una muchacha de la zona para eventualmente casarme, de una manera muy sana, construir, bañar a las vacas y ordeñar, fueron momentos clave para lograr en mí un Charlie bastante responsable.

Lo sé, puede sonar algo tonto, un videojuego, pero créanme cuando les digo que la vida en Harvest Moon es tan preciosa que a uno le dan ganas de estar allí.

 Lo peor de todo es que vivimos en un mundo real tan cambiante, de gente irresponsable, que no tiene idea de lo que es cuidar el medio ambiente, un mundo que perdió el norte hace tanto tiempo, y en el que los que queremos un cambio somos tan pocos, que me dan tantas ganas cada día de entrar a Harvest Moon y olvidarme de todo eso. 

La vida en Harvest Moon está tan llena de detalles curiosos… lastimosamente no es la vida real.


Carlos Alvarado. Escritor, editor y creador de El Gaymer





Thursday, July 5, 2012

AMIGOS DE 128 BITS


Por Braulios Vargas

@hausofbraulio


¿Se han preguntado alguna vez que sería la vida sin la amistad? El ser humano siempre ha tenido la necesidad de compartir pensamientos, experiencias  y personajes que salen de sus cabezas, con gente que quiere vivir en el mismo mundo fantasioso que se crea con la imaginación. Es como una red que atrapa a todas las personas que quieren unirse a ella, red creada por los pensamientos  que provienen muchas veces de videojuegos, películas, libros y cualquier método que nos haga estar fuera de lo que llamamos realidad.

Los videojuegos son el arma más sofisticada para crear ese mundo de fantasía, pero ¿Qué sería de un castillo sin habitantes, que compartan los mismo gustos y formas de pensar? Es gratificante encontrar un soldado cuya meta principal sea defender ese castillo imaginario con escudo y espada y no dejar que esa ilusión se desvanezca. Los gamers siempre tendremos una conexión muy especial; y es que preferimos un día simplemente sentados con nuestros amigos, disfrutando de una partida de Smash Brothers, porque tenemos una necesidad de dejar fluir nuestra imaginación y compartirla con esas personas que siempre estarán allí para nosotros. El artículo de hoy está dedicado al  creador del Blog Charlie Odow  en su aniversario a manera de un tributo. Siempre es bueno saber que existe el tipo de personas que necesitan dejar explotar su imaginación, para deleitarnos con pensamientos que muchas veces compartimos por medio de los videojuegos.  Lo bueno de saber que podemos crear esa red de amistad  de 128 Bits y es que sabemos también que es indestructible y cada vez se irá alimentando mas de nuestra imaginación.


Somos amigos de 128 Bits ya que como un holograma en este mundo, nos presentamos visibles a los demás, pero nuestra mente siempre pertenecerá a la fantasía. 


Gracias a Charlie Odow por pertenecer a esa red de 128 BITS


Felíz cumple años Charlie  :D 














Braulio Vargas, escritor de EL Gaymer






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Sunday, July 1, 2012

EL VIDEO DE LA SEMANA #3



Video Game High School, te han aceptado


Por Carlos Alvarado
@charlieodow

El canal de Freddiew es uno de los canales en Youtube dedicados casi de manera exclusiva a los videojuegos. En su canal Freddiew le rinde homenaje a juegos desde Mario hasta Call of Duty con excelente calidad de sonigo y de video. 

Hace poco comenzó a producir, junto a varios compañeros también, una serie llamada Video Game High School o VGHS. En la serie (y específicamente en el primer episodio posteado abajo)  un joven de bajo rango en un juego en línea First person Shooter (como diría mi madre: de pistolitas y esas cosas) pero muy bueno en su técnica, logra llamar la atención del prestigioso centro educativo al derrotar a un jugador llamado The Law, un jugador que entra a servidores a derrotar todo lo que se encuentra en su camino.

Este es el primero de varios episodios de la serie y va por muy buen camino. Al mejor estilo de Harry Potter o Sky High, nos da a los jugadores un sentimiento de pertenencia y además el extraño placer de querer que ese colegio realmente exista y en algún momento ser aceptados.

Por el momento disfrutemos de esta excelente producción que va por muy buen camino, pueden buscar los otros episodios en Youtube como VGHS o Video Game High School.

Sigan jugando.


Video Game High School Episode 1






Carlos Alvarado. Creador, escritor y editor de El Gaymer.





Saturday, June 23, 2012

DE ACEPTAR EL DESTINO






 
Por Charlie Alvarado
 
@charlieodow
Existen miles de situaciones en los videojuegos que nos hacen sentir vulnerables, responsables y   con el impulso de jugar hasta demostrar que somos los mejores.
Pero quizá una de las situaciones más importantes, para no decir LA más importante, es cuando decidimos cargar con el peso de salvar a la humanidad, esa pregunta que nos hace sentir verdaderamente poderosos, con miedo a lo que vendrá y con ansias de descubrir qué es lo que nos espera.
Y es que la imagen casi siempre es la misma:

Uno lleva al personaje principal del videojuego ante la persona que sabe el destino de nuestro querido amigo al otro lado de la pantalla, y la pregunta, aunque varía cada ocasión, tiene el mismo sentido y es algo como esta:


¿Aceptás tu destino?
Sí <
No

Y el control comienza a vibrar, no por el rumble feature, sino porque nosotros como jugadores sabemos que esa sencilla pregunta en realidad significa:
¿Estás listo para la aventura de tu vida?
¿Estás lista para morir una y otra vez en un calabozo?
¿Estas listo para las mejores 30 - 100 horas de tu vida?
¿Estás lista para explorar desde los lugares más hermosos hasta el infierno mismo?
¿Estás listo para conocer un sinfín de personajes, de los cuales probablemente el 30% te van a traicionar?
¿Estás lista para enfrentarte a gigantes criaturas y a puzles que parecen imposibles de resolver?
¿Estás listo para conseguir artefactos que solamente encontrarás en tus sueños?
¿Estás lista para ver morir o sufrir a las personas que te acompañarán en tu aventura por las consecuencias de tu elección?
¿Estás listo para llorar, reír, gritar, lanzar el control de la cólera y saltar en triunfo?
¿Estás lista para conocer pueblos y lugares que solamente existen en ese reinado dentro de la consola?
¿Estás listo para dejar atrás tu zona de confort, tu querido pueblo de montaña o de bosque, para conocer la vida en las afueras, donde nada es sencillo?

Y es que responder a esa pregunta en un videojuego es tan importante como la elección de una carrera en la vida real, como salir de casa y vivir solo, como pedir noviazgo o matrimonio, como las compras en el supermercado, como luchar en medio de una enfermedad que no parece tener cura, ese SÍ tiene un impacto tan severo en nuestra experiencia como jugadores que de verdad uno siente el peso en los hombros, las ganas de complacer a aquellos que nos piden que los ayudemos justo como luchamos en el diario vivir fuera de la consola.
Imaginemos por un momento que Link no decidiera salvar Hyrule, que Mario no quisiera salvar a la princesa, que Claire no quisiera ir en busca de su hermano Chris, que Nathan no quisiera salvar a Sully, o incluso en otras situaciones como que Frodo no quisiera ir a Mordor, que El club de los perdedores no quisiera enfrentarse a IT, que Luke no aceptase su destino como Jedi, que Marty no quisiera salvar a Doc en 1885, que Lance Armstrong se hubiese dejado vencer por el cáncer, que Luther King no hubiese luchado por los derechos...
El mundo tal y como lo conocemos está lleno de personajes que tomaron la decisión de salvarnos, de llevarnos a nuevas eras tecnológicas, de luchar para ganar, está lleno de personajes que dijeron:
-Sí, acepto. Acepto el reto, acepto el cambio, hoy acepto que mi destino es llegar a ser grande.
La respuesta no es tan fácil de tomar como en los videojuegos, que tenés la opción de tomarla cuantas veces sea posible hasta dar con el sí y continuar la partida, porque en la vida real la respuesta viene con un sinfín de responsabilidades, duras, pesadas, difíciles, no existen ¨vidas extras¨ , pero al final, cuando vemos que hemos cambiado la vida de muchos, veremos el fruto de nuestra decisión sea cual sea. Todo es un resultado de lo que aceptamos o no en esta vida.
Si te dijera que tu destino es salvar a la humanidad, crear, llegar a la cima, existen grandes cosas para vos, que cambiarán el rumbo de la historia; no será fácil, será casi imposible… pero aun así te pregunto (y solamente tenés una oportunidad)
¿Aceptás tu destino?
SÍ <
NO


Charlie Alvarado. Creador, escritor y editor de El Gaymer.




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Friday, June 22, 2012

UN GAYMER TARDÍO: HISTORIA DE UN GAYMER






Gaymer: Jorge Rodríguez Vives

Un Gaymer Tardío 


Jorge Rodríguez Vives
 @jrvives121


Pues el creador de éste blog (El Gaymer) me ha pedido que comparta mi experiencia de ser un aficionado a los videojuegos.  Esa es una historia curiosa en mi vida.  

Cuando tenía cerca de 5 años estaba de moda el llamado Super Nintendo, como buen hijo único yo quería uno y mi madre me complació. Disfrutaba mil jugar horas de horas. De un momento a otro me aburrí. Dejé de jugar, ya no me parecía entretenido y me dediqué únicamente a mi música y estudiar.  

Para cuando entraba a tercer grado de la escuela, mi mamá llegó con una noticia: nos vamos a vivir a México. Con ilusión de niño que quería conocer al famoso México, pues iba con gran sonrisa. Sin embargo, olvidé un tema, me iba solo. Por tanto mi familia estaba preocupada de qué iba a hacer el solitario Jorge para entretenerse, (sí desde esa época era bastante solitario). Así fue como hicieron banca para comprarme la última pomada canaria en videojuegos, un Sega Génesis. Me divertí muchísimo con él durante mi estancia en México, jugando SONIC, Lotus II y Aladino. Cuando regresamos a Costa Rica, de nuevo entré al oscurantismo de no jugar. 

Veía los anuncios de televisión por muchos años y en las revistas, iban saliendo nuevas consolas, nuevos juegos, nuevas lógicas de juego. Ninguna me llamaba a ser su usuario. Una vez un amigo me invitó a jugar Golden Eye en Nintendo 64, recuerdo que me perdía en aquella pantalla que daba vueltas y vueltas.  De nuevo se me quitaron las ganas de ser parte de aquella “locura”, no era lo mío, yo seguía con mi música, en una burbuja aislado del mundo del entretenimiento tecnológico. 

Así fueron pasando los años, los juegos y las consolas. 

Llegó otro momento de esos raros. La navidad de 2009. Un amigo hizo una Wii party. Yo dije para qué diablos voy a ir si a mí no me gusta jugar. Le di muchísimas vueltas al tema, ir o no ir, era un amigo al que quería mucho, me parecía un gran partido, era la primera vez que me invitaba a una actividad suya. Me decidí y fui a la fiesta. Llegué y efectivamente la Wii party tomó cara (yo no tenía idea de qué era eso) y bueno llegó el momento más complejo, la pregunta del siglo: “¿Jorge querés jugar conmigo?” No tenía idea de que era lo que iba a contestar, evidentemente me interesaba, y pues contesté “sí pero en mi vida he jugado ésta carajada, así que tendrás que darme mucha paciencia”. 

Fue mágico comenzamos jugando bolos en el Wii y ambos, me conquistaron. Desde ese momento mi amigo logro despertar en mí un nuevo interés: los videojuegos musicales. Desde ahí me convertí en un gaymer, juego que salía de música, juego que me compraba. Guitar hero, band hero, los juegos de las grandes bandas, etc. Fue muy interesante para mí lograr esa vinculación entre mi pasión musical y un entretenimiento sano por medio del Wii. Hasta hoy creo que es una magnífica vinculación (Disfruto mil The Beatles Rockband) 

Luego apareció el tema de baile en el Wii, los Just Dance fueron interesantes. Me parece que ha cambiado la vida de muchos, han logrado poner diversión al movimiento de la gente. Han colaborado a unir familias y demás. Así que definitivamente sí soy un Gaymer tardío, pero agradezco al cosmos que la magia de éstos videojuegos me haya cautivado.  

PD: Éxitos en este nuevo blog Charlie.   




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